domingo, 26 de octubre de 2014

Prevención de cáncer en mujeres indígenas, necesario estudiar y atender la problemática!

Comparto entrevista sobre mi proyecto: Prevención de cáncer en mujeres indígenas “Decidí voltear mi mirada hacia el sur de México y he visto, particularmente en Juchitán, que las mujeres gozan de cosmovisión y creencias propias, difícilmente acuden al doctor a revisión, no hay éxito para prevenir el cáncer, por eso estamos estudiando y aprendiendo de ellas” http://imparcialoaxaca.mx/istmo/1kX/desinformaci%C3%B3n-atrae-al-c%C3%A1ncer http://imparcialoaxaca.mx/istmo/1kX/desinformaci%C3%B3n-atrae-al-c%C3%A1ncer
Foto: http://imparcialoaxaca.mx/istmo/1kX/desinformaci%C3%B3n-atrae-al-c%C3%A1ncer

Barreras en la detección de cáncer en mujeres indígenas: Vergüenza, miedo al dolor, algunas de ellas.

Comparto entrevista: Barreras que tienen las mujeres indígenas para una detección temprana del cáncer. "Vergüenza y miedo, algunas razones para no acudir al médico" http://www.diariopuntocritico.net/index.php?option=com_k2&view=item&id=8503%3Ala-amputación-y-la-muerte-lleva-el-cáncer-de-mama&Itemid=241

martes, 23 de septiembre de 2014

"Características de la Población Indígena en México en Cuidados Paliativos por Cáncer"

Comparto mi artículo

"Características de la Población Indígena en México en Cuidados Paliativos por Cáncer"

Primeras aproximaciones a cifras relacionadas a la situación indígena en México y el cáncer.

ARTÍCULO ORIGINAL

CARACTERÍSTICAS DE LA POBLACIÓN INDÍGENA EN MÉXICO EN
CUIDADOS PALIATIVOS POR CÁNCER
Characteristics of the indigenous population in Mexico in palliative care for cancer

Minerva Saldaña T.1
; Leticia Ascencio H.¹; Nancy Rangel D. ¹.

Resumen 
Objetivos: Actualmente no existen datos oficiales que muestren la problemática  del cáncer en población indígena de México. Por ello surgen los siguientes objetivos: mostrar información preliminar y un acercamiento a los datos relacionados a la población indígena, el cáncer y los Cuidados Paliativos en  México; conocer si existe alguna relación entre el género y las variables de  supervivencia y dolor; y analizar si existe relación entre la edad y la supervivencia. 
Metodología: Estudio descriptivo correlacional en el Instituto Nacional de Cancerología, se trabajó con una base de datos de 778 pacientes que acudieron por primera vez al servicio de Cuidados Paliativos, seleccionando 26 hablantes de alguna lengua indígena para ser considerados como tales. Se revisó cada uno de sus expedientes electrónicos. 
Resultados: 3.3 % de la población total declaró hablar alguna lengua indígena; el 65.4% de los pacientes no recibió tratamiento oncológico previo, el promedio de supervivencia fue ~ 2 meses; el 76% de los  pacientes no recibió seguimiento y el 50% murió con dolor. El 100% de los pacientes recibió atención médica y el 84.6% de la población no recibió atención psicológica. No hubo diferencias significativas entre hombres y mujeres en relación a la supervivencia y el dolor. No se encontró relación significativa entre la 
edad y la supervivencia. 
Conclusiones: A pesar de los esfuerzos por mejorar el sistema de salud y los servicios de Cuidados Paliativos en México, aún existen  múltiples problemas en el acceso a ellos y en la atención a poblaciones 
minoritarias como la indígena. 

Palabras clave: Cáncer, Cuidados Paliativos, Indígenas, población vulnerable,
pobreza.

Artículo Completo

http://cienciasdelasaluduv.com/site/images/stories/4_3/01.pdf

miércoles, 23 de julio de 2014

Serie Mujeres Sol "Ser mujer en Oaxaca" Con sello de negligencia y muerte

Comparto serie "Ser mujer en Oaxaca" Con sello de negligencia y muerte.  Dónde amablemente me tomaron en cuenta para hablar de las dificultades que presenta la mujer indígena para una adecuada atención al cáncer.

http://www.noticiasnet.mx/portal/istmo/general/salud/222884-sello-negligencia-muerte

Con sello de negligencia y muerte

Las zonas indígenas no se cumple al 100% el programa “Cero Rechazo” a embarazadas, se repiten los casos de negligencia, los hospitales, clínicas y centro de salud no tienen suficiente medicamentos ni personal

Roselia Chaca/(Tercera entrega)


JUCHITÁN DE ZARAGOZA, OAX.- Sentada en el corredor de la casa de sus padres luce recuperada después de casi perder la vida en el quirófano del Hospital General “Macedonio Benítez Fuentes” de Juchitán hace más de un mes. Recordar ese 5 de junio no le hace bien. Evita hablar de ello, no por trauma, sino por miedo.
Rosalba no es callada, pero sí de espíritu temeroso. Su madre es todo lo contrario a ella, lo demuestra al responder enojada por su hija desde el patio, donde escucha la charla. Lamenta no haber estado ese día en el hospital para “despedazar vivos a los doctores” que por poco matan a Rosalba por una negligencia médica.
“Tuvieron suerte los doctores de que no fui. Estaba enferma”, así que su hija Minerva la acompañó al hospital. Después de nueve horas de ser ingresada por órdenes de la doctora del Centro de Salud de Santa María Xadani, la atendieron. Le colocaron una pastilla para que se diera la dilatación, pero no hubo suerte.
Minerva, acostada en la hamaca del patio, no olvida la desesperación que vivió ese día. La alegría de cargar a su sobrina se desvaneció cuando los doctores le informaron que la bebe había muerto. Además, de extirparle la matriz a su hermana porque peligraba su vida.
La noticia le llegó de golpe. Dio aviso a sus familiares de lo sucedido; Rosalba Vicente Morales ingresó por la mañana y alrededor de las 7:00 de la noche se dio el sangrado, no la atendieron a tiempo, le dieron largas, le decían “aún no”, “aún falta”, a pesar de que la doctora que la remitió explicó que estaba lista para parir.
Después de digerir los hechos, Minerva reclamó al personal del hospital que nadie firmó la autorización de extracción de la matriz, aunque éstos alegaron que fue necesario, o corría el riesgo de morir.
El fuerte temperamento de Minerva salió a flote y denunció al siguiente día los hechos a los medios de comunicación. “Si no alzamos la voz y denunciamos una investigación nadie nos hace caso, nadie nos escucha y nos hace justicia”, recuerda.
Después de las denuncias públicas, el director del hospital, Jerónimo Ramírez, negó una negligencia, argumentando que fue un embarazo de 35 semanas y hubo una ruptura de la matriz, pero que todo el tiempo hubo vigilancia y atención.
Dijo que se trató de dilatar el cuello de la matriz y estuvo bajo supervisión, pero en el trabajo de parto ella presentó un fenómeno de ruptura de la matriz, que puso en riesgo su vida. También aseveró que Rosalba tuvo valoraciones de dos ginecólogos y se consideró que no era el momento de operarla, por los antecedentes de dos partos y una cesárea.
Ese argumento no valió de mucho al hospital, porque Rosalba y su esposo demandaron a la Secretaría de Salud de Oaxaca (SSO) por negligencia, su caso está en una mesa de negociación para reparar el daño a la mujer de manera económica.
Después de un mes y medio la vida de Rosalba se endereza. Su marido sigue en Monterrey trabajando de obrero en una construcción, su madre continúa elaborando tortillas de horno, sus tres hijos crecen bajo el sol de su pueblo. De ese 5 de junio no quiere hablar, no quiere dar entrevistas, teme que le hagan algo por denunciar.
Su madre y hermana ríen de su temor infundado, le explican que si no hubieran denunciado no habría negociación, ni siquiera la volverían a atender. “Ahora la siguen cada vez que llega a sus consultas. La traen de aquí para allá”, coinciden su madre y hermana. Ella sólo ríe y pide no tocar más su caso.
EL VIACRUCIS PARA PARIR
Nayeli tiene apenas 23 años, perdió a sus dos bebés hace una semana. Con cinco meses de un embarazo gemelar la joven fue remitida del hospital de Matías Romero al hospital de Salina Cruz, porque en el centro hospitalario de la ciudad ferrocarrilera no había una incubadora disponible y menos especialistas.
El tiempo perdido fue lo que llevó a que uno de los bebés muriera en el vientre. Después fue trasladada a la ciudad de Oaxaca, donde murió el segundo bebé. La pérdida de tiempo es de los principales motivos que llevan a que mujeres indígenas embarazadas de la zona norte del Istmo de Tehuantepec mueran o pierdan a sus productos a pesar de la existencia del programa “Cero Rechazo”.
El caso de Nayeli Ortiz de Llano Zuchiapa (Santa María Petapa) es una de las tantas historias que los archivos de la Coordinación del Programa de Ciudadanía de Mujeres de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI) tiene registrados y a los que da seguimiento, informó Rubí Joaquín Rodríguez, responsable.
CASOS QUE NO PROCEDEN
Silvia Francisco, de 24 años y originaria de San Juan Mazatlán, perdió el 13 de febrero a su primer hijo en el vientre por no recibir atención oportuna. El caso fue reportado por la UCIZONI después de que Rodolfo Feliciano Domínguez, esposo de Silvia, denunciara los hechos.
De acuerdo con la denuncia, llegaron a la sala de emergencias de la Clínica del IMSSS de Matías Romero, a las 9:30 de la mañana, solicitaron pasar a revisión con un ginecólogo para checar el embarazo, pero las enfermeras les indicaron que tenían que esperar porque había otras emergencias.
Pasaron cinco horas, hasta que Silvia sintió dolores. Fueron a una clínica particular para solicitar un ultrasonido, pues el IMSSS no lo tiene, fue ahí donde se percataron que el producto estaba muerto en el vientre.
De ese caso el IMSSS negó toda negligencia, Silvia y Rodolfo ya no procedieron contra la clínica y cerraron toda participación de UCIZONI en el caso después de que el cuerpo jurídico del IMSSS subió hasta San Juan Mazatlan para platicar con ellos.
“Algunos de los casos denunciados a UCIZONI, como es la de Silvia, ya no proceden por miedo o por algún tipo de negociación, pero nosotros los tenemos en los archivos. En este caso supimos que se cambió el expediente de la paciente desde San Juan Mazatlán hasta Matías Romero para que no fueran negligencia”, comentó Joaquín Rodríguez.
A la indígena Rebeca Mijangos la tuvieron dando vueltas tres días antes de atenderla en su alumbramiento. Viajó de Chocolate, San Juan Guichicovi, hasta Matías Romero. En el hospital le decían una y otra vez que su embarazo iba bien, hasta que al tercer día se sintió mal y la intervinieron para una cesárea, cuando tenía un parto normal programado.
La joven denunció que durante esos tres días recibió maltrato del personal por no hablar el español, además de no permitirle comunicarse con su esposo. El caso llegó a oídos de UCIZONI, que intervino para que se aplicara el “Cero Rechazo” y buena atención.
“Como te ven, te tratan en los hospitales y clínicas. Si hablas una lengua indígena, simplemente te va mal. Hay una falta de sensibilidad del personal médico en estos casos. Ellos reaccionan y se mueven si escuchan el nombre de UCIZONI, en caso contrario dan un trato discriminatorio a las mujeres indígenas”, explicó.
En las zonas indígenas no se cumple al 100% el programa “Cero Rechazo” a embarazadas, se repiten los casos de negligencia, los hospitales, clínicas y centro de salud no tienen suficiente medicamentos, la sobresaturación del Seguro Popular opera con la misma infraestructura y plantilla de trabajadores, son sólo algunas de las deficiencias del sistema de salud.
“Para las mujeres embarazadas es un viacrucis parir en clínicas, para recibir un buen servicio de salud, así que muchas desisten y mueren en el proceso, pues son en su mayoría mujeres pobres que no pueden acceder a las clínicas particulares”, lamentó Rubí Joaquín Rodríguez, a la vez que responsabilizó al estado de crear “elefantes blancos” con fines políticos y no invertir en mejorar los espacios hospitalarios existentes.
Indígenas, las más jodidas
La especialista en mujeres indígenas y cáncer, Minerva Saldaña Téllez, se sabe al derecho y al revés el Artículo 12 de Convención Sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (Cedaw), ese que todos los Estados que han firmado el convenio, incluyendo México, respetan en los discursos.
“Adoptarán todas las medidas apropiadas para eliminar la discriminación contra la mujer en la esfera de la atención médica a fin de asegurar, en condiciones de igualdad entre hombres y mujeres, el acceso a servicios de atención médica”.
Pero también es realista, sabe que las inequidades sociales, económicas y culturales han obstaculizado el libre acceso de las mujeres indígenas a la salud, sobre todo en zonas rurales del estado de Oaxaca, donde aún se mueren por partos y cáncer.
La maestra en Psico-Oncología por la Universidad de Complutense de Madrid considera que a diferencias de las mujeres urbanas, las indígenas tienen mayores desventajas para acceder a la salud o continuar un tratamiento, siendo el mayor obstáculo la lengua.
“El sistema de salud en Oaxaca es muy insensible en el trato a pacientes indígenas, mujeres, porque tiene el obstáculo de la lengua y no se cuenta con traductores para suavizar ese puente de información. La mayoría de las veces los doctores o enfermeras se desesperan porque las pacientes no les entienden. Éstas terminan por desertar”, explica.
Durante los años que trabajó para el Centro de Oncología en Oaxaca, notó que el aspecto económico también ayuda en mucho a que las mujeres con cáncer ya no continúen con sus tratamientos y terminen muriendo en sus casas, sin ningún tipo de apoyo médico y sicológico.
Por lo tanto la lengua, la falta de traductores en el sector salud, la cultura y sus creencias pudieran influir en el entendimiento de la información proporcionada por los médicos y la empatía de las pacientes, en muchos casos terminan por no regresar.
“Como se reporta en una investigación, los profesionales de la salud, deben respetar el sistema de creencias de los pacientes; éstos generalmente cuentan con su propia cultura de la medicina que, como cualquier otro grupo humano, tiene su propio lenguaje, valores y creencias”.

viernes, 25 de abril de 2014

Comparto pequeña entrevista que amablemente me hicieron acerca de mi proyecto de doctorado. #Cáncer #Indígenas

http://www.noticiasnet.mx/portal/istmo/general/salud/206388-hay-falta-de-registros-sobre-casos-de-cancer

Comparto pequeña entrevista que amablemente me hicieron acerca de mi proyecto de doctorado.

#Cáncer #Indígenas

Hay falta de registros sobre casos de cáncer

Roselia Chaca


Juchitán, Oax.- A pesar del alto índice de cáncer en el Istmo de Tehuantepec y de que Juchitán es considerado en Oaxaca como uno de los municipios con el mayor riesgo epidemiológico en cáncer cérvico uterino, no existen registros oficiales por parte de las dependencias federales y estatales que permitan conocer la magnitud del problema en indígenas, indicó Minerva Saldaña Téllez, especialista en Sicología y Cáncer.

La doctorante por la UNAM en Sicología de la Salud argumentó que esta problemática representa una barrera para una adecuada implementación de programas exitosos preventivos, por lo que es necesario establecer estrategias para lograr un adecuado registro de las distintas etnias, desde asistencia de las mujeres a programa de prevención, prevalencia, morbilidad, mortalidad en cada población indígena, entre otros.

“La Secretaría de Salud consideraba, hasta hace poco, discriminatorio preguntarle a los usuarios si hablaban una lengua indígena, lo que ha dificultado un registro minucioso sobre los indígenas y el cáncer. El nuevo certificado de defunción tiene un apartado donde se especifica si la persona era hablante de una lengua madre, esto muestra una apertura, pero no es suficiente para conocer afondo la problemática del cáncer en las comunidades indígenas”, explicó.

La investigadora dijo que es necesario empezar a investigar actitudes, creencias, barreras, percepción de beneficios que tienen las mujeres hacia la enfermedad del cáncer y hacia sus maneras de prevención, lo que puede acercar el sistema de salud a mejores políticas públicas y mejorar la asistencia.

En países como Estado Unidos, Canadá y Australia se han preocupado y documentado cuestiones epidemiológicas del cáncer en indígenas, encontrando que ciertos tipos de cáncer son más probables a desarrollarse en mujer indígenas, estas mujeres tienen mayores probabilidades de morir de cáncer cérvico uterino que las no indígenas, esto lo atribuyen a la falta de participación de estas mujeres a los programas preventivos de salud.

“En México, Oaxaca y el Istmo a pesar de que existe una amplia diversidad cultural y étnica no existen de manera oficial estas aproximaciones. Oaxaca es el primer estado con el mayor número de hablantes, el 30 por ciento de sus habitantes son indígenas, además de ocupar tasa más alta de mortalidad por cáncer cervicouterino en todo el país, incluso mayor de la que se dio en África en el 2008.”

EL DATO
*En 2008 en México se registró una tasa de mortalidad de 9.7 sobre 100 mil habitantes y de manera alarmante en el año 2010 subió a 13.1 sobre 1000 mil, en términos estadísticos y epidemiológico la diferencia es muy grande.