La Psicooncología y el Cáncer
El cáncer representa una de las principales causas de mortalidad a nivel mundial, en el año 2008 se registraron cerca de 12.7
millones de nuevos casos de cáncer en todo el mundo (1), según datos de la OMS en el 2008 se registraron 7.6 millones de
fallecimientos por esta enfermedad y alrededor de un 70% de éstas muertes
se dieron lugar en países de bajos y medios recursos (2).
En
México se considera un problema de salud pública, en el año 2008 se registraron
aproximadamente 127 mil casos de cáncer y cerca de 78 mil muertes por esta enfermedad (1).
**“Cuando el médico me dijo que tenía cáncer, sólo pensé en que iba a morir y de lo único que me acuerdo es que todo lo veía de color negro” Testimonio de un paciente con cáncer.**
El hecho de recibir la noticia de un diagnóstico de cáncer suele cambiar radicalmente la vida de las personas, generando respuestas emocionales intensas tanto en él que tiene la enfermedad cómo en su entorno social y familiar.
El cáncer es una enfermedad rodeada de mitos y desinformación que se asocia muchas veces con dolor, sufrimiento, pérdidas y muerte. Se han identificado 6 miedos particulares en el cáncer , el miedo a morir, al dolor, a no poder completar objetivos, al dejar de ser independiente, a que los seres cercanos se alejen y a los cambios físicos resultado de los tratamientos y de la misma enfermedad.
La parte emocional de los pacientes con cáncer es generalmente desatendida; el ser humano es un ser biopsicosocial-espiritual, lo que indica que no sólo nos conformamos por el aspecto físico sino también por tres esferas más, la social, la psicológica y la espiritual; cuándo una enfermedad cómo el cáncer irrumpe en la persona es evidente que todas estas partes se verán de alguna manera afectadas haciendo necesaria su atención para lograr un mayor bienestar en el individuo.
La Psicooncología es la especialidad que se encarga de atender las respuestas emocionales que genera el cáncer apoyando y brindando estrategias tanto a la persona como a la familia para mejorar su calidad de vida, una mejor adherencia a los tratamientos y lograr una mejor adaptación a lo largo de todo el proceso de la enfermedad.
Muchas veces la persona sospecha tener un cáncer o incluso en varios casos no asiste a sus pruebas diagnósticas de rutina, por miedo a que el médico le reafirme su temor, sin embargo es de vital importancia romper esa primera barrera, haciendo énfasis a que entre más rápido se detecte la enfermedad, más posibilidades existen de lograr la curación. El ir acompañado con un familiar o amigo puede facilitar ese primer paso, así como informarse con gente especializada en qué consisten las pruebas; el tener información previa del procedimiento disminuye la incertidumbre y la ansiedad.
Cuándo una persona es diagnosticada de cáncer los primeros días suelen ser los más difíciles viviendo la noticia con altos niveles de ansiedad y tristeza. El hecho de reconocer y entender estas emociones como normales puede ayudar mucho en su manejo.
Como primera respuesta está la negación “no es cierto, no puede ser” la cual es un mecanismo de defensa natural en el ser humano cuándo no se siente listo psíquica y emocionalmente para enfrentar una noticia como esa. Seguido a esto, viene un periodo de confusión, miedo, ansiedad, tristeza, temor ante los tratamientos, incertidumbre, enojo; lo que suele bajar de intensidad con el paso del tiempo.
¿Qué puede ayudar? Es fundamental entablar una relación de confianza con su médico, preguntar y disolver todas sus dudas en cuánto a la enfermedad y los tratamientos, rodearse de sus seres queridos, se recomienda hablar de la enfermedad y de sus temores (se sugiere que la pauta y el ritmo lo establezca usted) , no aislarse, recibir apoyo psicológico tanto individual como de grupo, entrenarse en técnicas de relajación como la meditación, respiración, yoga, practicar ejercicio (siempre y cuando el médico lo autorice), expresión de emociones; encontrar su manera más eficaz de enfrentar los problemas, generalmente, la forma en que lo ha hecho en el pasado suele funcionar, trate de ver a la enfermedad como un problema que se está resolviendo.
Además, en la actualidad hay varias posibilidades de tratamiento y control de la enfermedad, la ciencia médica ha avanzado mucho por lo que no hay que pensar “ya no hay nada qué hacer” hay que intentar ser positivo ante la vida y sentirse capaz de enfrentarse a la situación.
Bibliografía
1. GLOBOCAN 2008. Cancer fact sheet (consultado 15/01/2013). http://globocan.iarc.fr/factsheets/cancers/all.asp
2. OMS 2013. Centro de Prensa (consultado 21/02/2013) http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs297/es/index.html